Too Much Suntory Man

Marusa no onna ( A Taxing Woman )

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Volvemos con Juzo Itami, esta vez para hablar de una de sus películas más conocidas y galardonadas: “Marusa no Onna” (1987). Una comedia protagonizada, de nuevo, como no, por Nobuko Miyamoto y Tsutomu Yamazaki.

El film comienza con una escena en la que vemos a una atractiva y voluptuosa enfermera amamantando a un anciano decrépito en su lecho que será de muerte. Tiene tela la secuencia, y ya sabes que estás ante un trabajo de Itami. Ya te estampa su sello personal desde el minuto 1. En “Marusa no Onna” nos va a contar la misma historia de casi siempre, esta vez dentro del mundo de la recaudación de impuestos y la lucha contra el fraude fiscal. La protagonista va a liderar a un equipo de inspectores de hacienda para dar caza a todo aquel que sea sospechoso de evasión de impuestos, principalmente defraudadores a pequeña y media escala. Estos no dudarán en, devastados por la implacabilidad de nuestra “Onna”, recordarle que hay peces mucho más gordos en el mar y que estos tendrían que ser sus principales objetivos. Será entonces cuando se centre en investigar a uno de estos depredadores financieros, y empiece también a introducirlo un poco más de lo debido en el ámbito de lo personal.

Itami sigue su propia receta para el desarrollo de la comedia alternando mementos de aparente seriedad o dramatismo con algunos de hilarante absurdo (como el de aquella señora “abriéndose” a la inspección) o simplemente con golpes de desequilibrio a la secuencia (como el del juramento con los meñiques). Pero principalmente se adscribe a la exageración, presentándonos la investigación fiscal como si fuese un asunto de antiterrorismo y las visitas de los inspectores a los desafortunados estafadores como toda una incursión de los SWAT en un narcolaboratorio. Luego añádele eso, un par de escenas en plan medio grotesco (como la citada de la nodriza, o la del protagonista manoseando a su amante mientras atiende al teléfono). Nada nuevo de verdad, dentro del cine de Itami, pero efectivo como siempre. Tampoco se va a olvidar aquí de meter por medio a la Yakuza o de ridiculizar los estamentos sociales, no te vayas a creer.

“Marusa no Onna” cuenta con una secuela, estrenada un año después de esta, y que espero no tardar demasiado en tratar en este blog. Mientras tanto te dejo con esta primera parte, una película que recomendaría perfectamente como iniciación al cine de este director que me tiene tan encantado. Por lo menos para el que no tenga “Tampopo” a mano. Ahí lo dejo.

Más de Itami por aquí:

Tampopo

A Quiet Life

Minbo no Onna

Supa no Onna

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